Enrique Avilán A.
Es por demás inquietante el apreciar la total indiferencia de los pastores de la Iglesia caleña, al igual que de los directivos que rigen el manejo de las actuaciones de los ministros de la Religión Católica ante los graves problemas denunciados con mucha difusión en los medios de comunicación. Los antecedentes ocurridos en la Iglesia de los Estados Unidos en donde, a pesar de los terribles denuncios sobre las graves faltas de pederastía de algunos miembros destacados del clero norteamericano, las cosas no pasaron a medidas de verdadero ejemplo, si no, que terminaron solucionándose con pagos en buena cantidad de dólares contra algunos de los ofendidos, pero, de alli, a sanciones ejemplarizantes, no se conoce ni parece que se conocerá en futuro cercano.
Las denuncias contra un conocido sacerdote, párroco de la Iglesia Catedral de Cali, que tienen varios años de haber sido formuladas, pero que, hasta meses pasados, trascendió a los medios de comunicación, solo tuvieron cabida en los medios, se hizo mucha bulla, se anunciaron medidas e investigaciones por los cuerpos eclesiásticos encargados de afrontar esas graves faltas contra la moral y las buenas costumbres, pero... nada más. El sacerdote Potes, que sepamos, sigue oficiando sus oficios y no han tenido ninguna consecuencia los cargos formulados por otro sacerdote cuatro años atrás.
Un destacado profesional, practicante de los ritos católicos, me expresó en días pasados: "No he vuelto a misa porque no estoy de acuerdo con la forma como la Iglesia de Cali ha afrontado las denuncias publicadas en los medios de comunicación" Y estamos indentificados con su actitud, porque los malos ejemplos y las faltas contra la moral y las buenas costumbres, más tratándose de sacerdotes que deben ser los primeros en dar ejemplo, le hacen mucho daño a la Iglesis Católica.
¿Será posible que los jerarcas de la Iglesia Colombiana, se decidan a tomar medidas ejemplarizantes contra unos pocos que tanto daño le hacen a una Institución que debe ser ejemplo de buen manejo y de cumplimiento estricto de las normas que en ella se predican? Y ni siquiera queremos meternos en el tema del celibato de los sacerdotes porque ese es otro tema de mucha trascendencia que la Iglesia no quiere ni siquiera discutir. Y, como bien lo decia un conocedor de los dogmas de la Iglesia, "el celibato no es mandamiento de Jesucristo. Es tema de los hombres". Y ya sabemos que en él se originan otra gran cantidad de problemas serios que afectan la conducta de muchos sacerdotes.
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