sábado, 8 de septiembre de 2007

Sí hay con quien...

Por: Diego Martínez Lloreda
Septiembre 07 de 2007

Mucha gente me ha planteado que, así como desde este espacio se ha desenmascarado a algunolobos con pieles de oveja que pretenden llegar al Concejo de Cali, por qué no recomiendo nombres de candidatos que sí merezcan llegar a esa Corporación. Por fortuna sí hay con quien. Y comienzo por mencionar el movimiento del cual he sacado el título de esta columna: Cali puede y hay con quién. Allí militan una serie de muchachos, de diferentes extracciones sociales, unidos por el interés común de trabajar por la ciudad.
La líder del movimiento es María Piedad Velasco, una caleña más preparada que un kumis que podría estar al frente de cualquier multinacional y ha renunciado a los privilegios que ello le supondría para trabajar por su ciudad. Su inteligencia y amor por Cali serían de gran utilidad en el Concejo. Si ‘Mapi’ Velasco representa los ímpetus de la juventud, Nelson Garcés, quien aspira al Concejo por el Partido Conservador, es la voz de la experiencia. Sus 30 años al frente de Comfandi le dan un conocimiento de la ciudad que pocos tienen. Además, Nelson está por encima del bien y del mal y su única aspiración es prestarle un servicio a Cali. Ese ‘know how’ tiene que estar en el nuevo Concejo caleño.
Otro ‘veterano’ que quiere llegar al Concejo es Fabio Rodríguez. En los 15 años que estuvo en la Cámara de Comercio, Rodríguez se caracterizó por ser un realizador de obras. Como Nelson, Fabio sólo quiere servirle a su ciudad. Y esa capacidad de realización tienen que llegar al Cabildo. El trío de veteranos que aspira a alcanzar una curul en el Concejo lo completa el ex alcalde Rodrigo Guerrero. Este médico no requiere presentación y de seguro será elegido por una copiosa votación de la gente que no se olvida que Rodrigo fue el último alcalde de mostrar que tuvimos. Al menos entre los elegidos por voto popular.
Gonzalo Concha es, además del mejor buzo de Colombia, un incansable trabajador por los demás. Una de sus quijotadas es la Patrulla Naval del Pacífico, pomposo nombre que le ha dado a las expediciones que hace en su campero a los pueblos más miserables y apartados del litoral para llevarles alimentos, ropa y un poco de esperanza. Él también quiere ser concejal y esa vocación de servicio tiene que estar en el Cabildo. Freddy Castro es quizás el hombre más intenso que conozco. Es un verdadero motor que cuando se propone algo, lo saca adelante. Aspira a ser concejal por Cambio Radical y esa ‘intensidad’ hay que llevarla a la ‘junta directiva’ de la ciudad.
Lo dicho. Sí hay con quien. Y esta es sólo una muestra representativa de los aspirantes con ideas e intenciones ‘nuevas’ (sin importar que tan nueva es su cédula) que quiere llegar al Concejo para ‘hacer’ ciudad. Lo importante es que los caleños votemos masivamente el 28 de octubre, porque la responsabilidad de que el Concejo esté sumido en un pozo de corrupción y politiquería no es sólo de quienes han integrado esa corporación en los últimos años (por cierto, casi todos aspiran a repetir a título propio o a través de familiares y, en mi opinión, NINGUNO merece una nueva oportunidad).
Los caleños que ‘pasan’ de votar para el Concejo son corresponsables de la crisis de esa corporación porque permiten que las clientelas políticas fletadas sigan eligiendo concejales con un puñado de votos. La única forma de expurgar esa responsabilidad es votando masivamente para darle un revolcón al Concejo. ¿Será que Cali sí puede?

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